Alguna vez, como Dante Aligeri fui invitada a recorrer los círculos del inframundo. Tardé mucho mucho para salir de allí. Los tormentos que viví, aunque irreales, me atribularon el alma por años. Luego salí..... y lo olvidé...
Hasta hoy.....
Me volvió a tocar recorrer el infierno.
Ya me había olvidado de cuanto duele el vacío. De cuanta soledad se siente cuando no está aquello que llenaba tu alma. Definitivamente se siente como si te arrancaran el corazón y se la llevaran lejos de ti.
Y quedara en medio de tu pecho un hueco por el que todo mundo puede ver al otro lado....donde no hay nada.
Ya se me había olvidado como duele la piel que te arranca el fuego del desprecio... del desprendimiento... de la traición y del abandono. Y te deja expuesta la carne al fuego, que lentamente se cocina y se quema... y que duele!!!... como duele!!!... y deja expuesto al aire el rancio y repugnante olor de las cosas putrefactas y malsanas de mi humanidad.
No recordaba el terror que siente el alma al abismo y al vació... a la oscuridad que no deja ver lo que hay mas allá..... Andando a tientas y cayendo a cada rato. Esperanzada en que una ráfaga de luz te señale por donde seguir. Cazando destellos.... y auras escondidas.
Lo había olvidado todo.
Pero hoy lo recordé de golpe y a golpes!!
Así que no me queda mas que recorrerlo y tratar de llegar al ultimo nivel que me saque del castigo eterno..... pues no lo merezco
sábado, 22 de octubre de 2016
miércoles, 5 de octubre de 2016
Y BIEN....
Hoy se cierra un capitulo de mi vida de forma abrupta y dolorosa para comenzar un nuevo periodo de mi existencia.
Las mieles y las hieles que coseché de esta experiencia estuvieron en igualdad de proporción. No me quejo.... hubo lágrimas y alegrías de forma abundante. Agradezco con el alma las alegrías. Los bueno momentos. Las risas. Las anécdotas vividas. El amor derretido en el pecho como melcocha de algodón de azúcar... crecido y expandido. Atractivo a los ojos propios y a los ajenos. Agradezco las palabras azucaradas, las miradas lánguidas, y los abrazos que tanta falta me hicieron toda la vida. Sobre todo agradezco la forma en que me condujeron a aprender a darme sin medida.
Las lágrimas las estoy dejando ir de poco a poco. Mis lagrimales son pequeños para todo lo que se acumuló dentro. Pero sé que si no se tapa una coladera, toda el agua acumulada en el patio por una terrible tormenta terminará en la calle, luego en los mantos de la tierra. Así pasará con mi pena.
Ahora mismo, con un dolor intenso que por segundos temo que no podré resistir y romperá mi corazón pienso que, de salir bien librada de ésta, la agonía que ahora padezco será para expandir los límites de mi propia fragilidad.
He aprendido a darme y compartirme de una forma abundante y sin medida. Y esa forma de compartirme deberá servir de algo en el futuro. No me basta con que me agradezcan mi forma de amar. Quiero a alguien conmigo que sea capaz de aprender, como yo, a compartirse abundantemente de forma honesta y sin las restricciones que da el engaño y la traición.
No me quejo. Hay personas que dada su naturaleza solo podrán ser agradecidas con un sentimiento honesto de amor. No pueden hacer más. No saben como hacer. Tienen una especie de incapacidad.
Y como en la fábula del monje y el alacrán, ahora que logré sacar al alacrán de la fuente, he aprendido que nadie tiene la culpa de nada. Y que nuestras naturalezas seguirán intactas hasta el fin de la existencia. Yo seguiré ayudando y amando, me recuperaré del veneno y del dolor, aunque no se con que rapidez, y es muy posible que la otra persona siga haciendo daño y regando su ponzoña a donde quiera que vaya. Dios nos hizo así.... que caray!!¿Quien tiene la culpa? Alguna razón tendrá para tales diferencias!!!
Aun me siento en medio de la oscuridad de la noche. Tengo miedo. Mucho miedo. Pero sé que allá en un tiempo más el amanecer está por llegar..... Que quieren???... soy irremediablemente optimista!!
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

