Al guerrero de la luz le horrorizan las decisiones importantes.
"Esto es demasiado para ti", dice un amigo. "¡Adelante, sé valiente!" Le dice otro. Y sus dudas aumentan.
Después de algunos días de angustia, él se retira a un rincón de su tienda, en donde acostumbra a sentarse para meditar y orar. Se ve a sí mismo en el futuro. Ve a las personas que serán beneficiadas o perjudicadas por su actitud. No quiere causar sufrimientos inútiles, pero tampoco quiere abandonar el camino.
El guerrero entonces deja que la decisión se manifieste.
Si fuera preciso decir sí, lo dirá con valor. Si es necesario decir no, lo dirá sin cobardía.
MANUAL DEL GUERRERO DE LA LUZ. PAULO COHELO
domingo, 31 de agosto de 2014
martes, 19 de agosto de 2014
EL CHEQUE POR CIEN MIL AFANES...
Hijo;
si quieres amarme bien puedes hacerlo.
Tu cariño es oro que nunca desdeño.
Mas quiero comprendas que nada me debes.
Soy ahora el padre, tengo los deberes....
Nunca en las angustias, por verte contento
he trazado signos del tanto por ciento.
Ahora, mi niño, quisiera orientarte.
Mi agente viajero llegará a cobrarte.
Será un hijo tuyo...¡gota de tu sangre!
Presentará un cheque por cien mil afanes que llegará a cobrarte.
Y entonces, mi niño, como hombre honrado,
¡a tu propio hijo deberás pagarle!
si quieres amarme bien puedes hacerlo.
Tu cariño es oro que nunca desdeño.
Mas quiero comprendas que nada me debes.
Soy ahora el padre, tengo los deberes....
Nunca en las angustias, por verte contento
he trazado signos del tanto por ciento.
Ahora, mi niño, quisiera orientarte.
Mi agente viajero llegará a cobrarte.
Será un hijo tuyo...¡gota de tu sangre!
Presentará un cheque por cien mil afanes que llegará a cobrarte.
Y entonces, mi niño, como hombre honrado,
¡a tu propio hijo deberás pagarle!
Rudyard Kipling ( desde la pared de mi cuarto de la
infancia)
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
