A veces el egoismo del que hago ostentación no me permite compartir lo que considero mio. Sin embargo, y haciendo un gran esfuerzo de mi parte, he podido compartir muchas cosas y momentos.
Mis zapatillas favoritas a mi hermana Judith, aquella noche de fiesta un 31 de diciembre, por que estas zapatillas eran de razo bordado y combinaban a la perfección con el atuendo que llevaria. Amén de compartir abrigos, maquillaje y otras cosas que nos hacian fácil la tarea de vernos más "mujeres".
Tambien pude compartir , después de dominar mi demonio egoista un rato, mis discos favoritos de la colección de Shakira con mi hermano Roberto... los cuales nunca volvieron.
Mi cámara es algo que comparto con mi hermano Lalo a cada rato... y me cercioro de su buen uso y su cuidado. Siempre encomendándosela a los ángeles por que sus pequeños diablillos no la dejen caer, y la vuelvan un objeto de colección.
Mi carro se compartió varias veces con amigos y familiares. De hecho mi Cutlass viejo del 90 con su azul veteado y sus cielos rotos, y al que mis hijas creativas le han puesto por nombre "araña" ( por aquello de la fealdad) no es casi mio... durante la semana es de mi cuñis y amiga Lizeth, quien lo trae a diario atiborrado de chiquillos gritones y vivaces que lo llenan de morosnas de comida y de dulce cuando va y viene con ellos a la escuela.
He podido compartir mi casa, a la que considero mi "santuario personal", con un amigo viajero que me dió por renta la libertad.
Pude vencer el dolor que causa la pérdida para compartir al ex-esposo con la otra.
Pero compartir un espacio de tiempo de los hijos.... eso es otra cosa. Alli mi egoismo no tiene límites... Y sin embargo he tenido que dominarlo una vez más para permitir que alguien que también las ama tenga un espacio y un tiempo con ellas.........Dicho sea de paso es lo más duro que me ha tocado compartir!!!
Mis zapatillas favoritas a mi hermana Judith, aquella noche de fiesta un 31 de diciembre, por que estas zapatillas eran de razo bordado y combinaban a la perfección con el atuendo que llevaria. Amén de compartir abrigos, maquillaje y otras cosas que nos hacian fácil la tarea de vernos más "mujeres".
Tambien pude compartir , después de dominar mi demonio egoista un rato, mis discos favoritos de la colección de Shakira con mi hermano Roberto... los cuales nunca volvieron.
Mi cámara es algo que comparto con mi hermano Lalo a cada rato... y me cercioro de su buen uso y su cuidado. Siempre encomendándosela a los ángeles por que sus pequeños diablillos no la dejen caer, y la vuelvan un objeto de colección.
Mi carro se compartió varias veces con amigos y familiares. De hecho mi Cutlass viejo del 90 con su azul veteado y sus cielos rotos, y al que mis hijas creativas le han puesto por nombre "araña" ( por aquello de la fealdad) no es casi mio... durante la semana es de mi cuñis y amiga Lizeth, quien lo trae a diario atiborrado de chiquillos gritones y vivaces que lo llenan de morosnas de comida y de dulce cuando va y viene con ellos a la escuela.
He podido compartir mi casa, a la que considero mi "santuario personal", con un amigo viajero que me dió por renta la libertad.
Pude vencer el dolor que causa la pérdida para compartir al ex-esposo con la otra.
Pero compartir un espacio de tiempo de los hijos.... eso es otra cosa. Alli mi egoismo no tiene límites... Y sin embargo he tenido que dominarlo una vez más para permitir que alguien que también las ama tenga un espacio y un tiempo con ellas.........Dicho sea de paso es lo más duro que me ha tocado compartir!!!
Jajajaja Si la envidia (y los celos), fuera roña jajajaja Pero qué bueno que estas aprendiendo a desprenderte.
ResponderEliminarESV
a veces es dificil desprenderse de muchas cosas pero es mas grata la satisfaccion de haber compartido, yo tambien sin saber comparti a mi exesposa, ahora no comparto cualquier cosa.
ResponderEliminarlycano